De Limpiapisos pero Mundialista.

Estos lunes de Junio son los únicos de felicidad.
Barrer, encerar, lustrar, lavar, no son sino quehaceres que me tranquilizan, más allá de la tiranía de las implacables matronas, que dicho sea de paso, deben existir en miles de hogares peruanos, cuando la falta de oportunidad obliga a los varones sin suerte a ser acomedido con las leyes del politón
y la lejía.
Lo confieso:A veces con la furia del toro al embestir a su victimario,a veces...al menos tengo un televisor disponible para cerciorarme de que la estrategia de mi equipo mundialista funciona(es decir,cuando las estrategias del videojuego Winning Eleven deben descender en los terrenos "reales" germanos).Otros, con el azar en la fe pública, lo ven en aquellas pantallas gigantes, desde afuera de los chifas o tiendas de electrodomésticos.
Bares y cantinas, donde el "un vaso de agua por favor" sería un delito criollo, muchos, caballeros nomás,lo harán sin titubear.
En mi caso,la limpieza viene con un ejercicio de explosión global,neoliberal y pop: gol!
P.D.- Me acuerdo mucho de mis clases de Kendo bajo la tutela de mi sensei G. Rodríguez. Ahí aprendíamos a ser humildes baldeando el dojo, considerando al oponente, talando nuestro ego y sembrando la virtud.Esta vez tengo un televisor con el balón de parches en vez de la luna, y un Barranco indiferente en vez de aquellos días aciagos en Jesús María...érase una vez mi cuerpo en el fortín espiritual de bambú del peruano-japonés.
