Setiembre: naves galácticas y mi cohete duro (Lencería de Súper Almacén)

Enfermo, sudoroso, resinoso, esponjoso. Siempre me vuelvo loco al rastrear cada pedacito de tela sofisticada, almidonada, politilenizada, “mata pasión” o “hilo”, pueril, infantil, “I don´t have a famous mouse”.Ni una paleta de maca ni unas conchas negras de Tumbes me remece más el soberano. El efecto devastador de afrodisíaco es llevarme a una zona de ligas Leonisa, calzones Navigata, perfumadas futuramente con el olor de los crisantemos rosados, donde el secreto de Victoria lo puedo ver claramente a través de todas las transparencias...juro que entraría a hacerte el amor en esas cabinas de probadoras,cuando conforme pasa el tiempo veo tu hablar todo de la cintura par abajo,en el momento donde dejo de ver las ropitas para sólo verte a ti. Donde disparan todas las pistolas, donde el cargador no hace más que sonar música lasciva y extrema cardiaca. Es una promesa que pronto mis labios serán colgadores de tan diminutas prendas, en una especie de artista del movimiento congelado que pretende ser un colgador de ropa íntima nueva por siglos y siglos.
