Con mi cabeza del juego Gunbound, mis caries y mi oído que sopla al grado del grito.Como cuando inauguran un chifa,mi corazón se llena de champaña cuando veo tus ojos.No son lágrimas.No son vacíos.COn mis ojos chinitos veo grandes puentes, un ojo de orden mínimo pero con visa de espíritu.Soy peruano en Perú y eso me hace legítimo.Quiero decir, me hace pobre pero con ganas de quebrarlo todo.Siempre llevo mi blanquiazul bajo la camisa blanca.Pues la sangre brotará algún día desde mi pecho y serán iguales a las de franjas azules,o moradas.Octubre.